LUQUE SE PREPARA EN GAVIRA PARA SU ENCERRONA EN MADRID EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN (Fotos Melchor Rodríguez)
9 de Marzo de 2010 | Publicado por Enrique Romero | Categorías: Varios, torosPese a la inclemencia del tiempo, y a las lluvias que no paran de caer en Andalucía, los toreros tienen que entrenarse y prepararse para la temporada, y especialmente aquellos que tienen previstos grandes compromisos, como es el caso del joven Daniel Luque, que en estos dias ha estado preparandose toreando toros a puerta cerrada. En las fotos de MELCHOR podemos verle en la ganadería de GAVIRA.
Pese a la situacion en que se encuentra el ruedo, colmado de barro y agua, Luque pasa de muleta sin inmutarse al toro, que como podemos observar mantiene sus defensas agresivas para lo que es un entrenamiento a puerta cerrada.
En estos entrenamientos es importante que el torero se mentalice para llevar a cabo una labor similar a la que le gustaria desarrollar en la plaza vestido de luces. Por eso deben interpretar todos aquellos muletazos que después realizarán en los compromisos definitivos. En esta foto de Melchor vemos a Luque dibujando un circular con el enves de la muleta, un pase característico que instrumenta después de haber aguantado la mirada del toro al cambiar su recorrido.
La trincherilla sobre la mano izquierda. Observamos la muleta empapada en barro, lo que supone un incremento de peso considerable, y la embestida cansina del toro, ya entregado en el engaño tras haber sido dominado por el diestro.
La chicuelina ajustada y sintiendo el viaje el toro muy cerca del cuerpo, mientras, al fondo, el picador espera para medir la bravura y las fuerzas del animal.
Aqui podemos observar como el toro lleva la cara algo alta, no termina de humillar, pero si parece desplazarse largo porque mantiene la fijeza detras de la muleta que lleva muy planchada Luque y con largo trazo. Fijaos que buena colocación del engaño tapando perfectamente la cara del animal y a centímetros de los pitones.
Esta foto es muy interesante para advertir las cualidades del toro. Fijaos como tiene una embestida cansina, no está sobrado de fuerzas, se puede comprobar en la posición de las patas, embiste despacio, casi andando, con la cara a media altura. Tiene nobleza y fijeza, fijaos la relajación del torero que está totalmente confiado en la embestida del toro. Lo engancha con los vuelos de la muleta a media altura y con el engaño algo retrasado para ayudarle a desplazarse por su poca fuerza, y seguro que lo acompañará con el cuerpo, sin tirones, hasta el final.
FOTOS. MELCHOR RODRÍGUEZ.


















